Cócteles: Cerveza

La cerveza es un ingrediente de coctelería sorprendentemente versátil que aporta burbujas, amargor y malta. Esta página recoge bebidas en las que la cerveza es la base: la Michelada, el Shandy y el Radler, el Black Velvet, el Boilermaker y más. También encontrarás orientación sobre qué estilos de cerveza usar, cómo combinarla con destilados y zumos sin que pierda el gas y por qué las cervezas más ligeras suelen mezclar mejor.

14 cócteles

La cerveza como base

En la mayoría de los cócteles, el destilado sostiene la bebida. Aquí ese papel lo asume la cerveza. Su graduación es baja en comparación con los destilados, normalmente de un 4 a un 6 por ciento en los estilos cotidianos, así que las bebidas a base de cerveza suelen ser más ligeras y largas que los cócteles clásicos. El sabor va de fresco y lupulado a malteado, tostado o ácido según el estilo.

Qué cerveza para cada bebida

Cómo combinar la cerveza con otros ingredientes

Monta los cócteles con cerveza en el vaso. Si una bebida lleva destilados o zumo, enfríalos o agítalos antes, viértelos en el vaso y completa con cerveza. Sirve con el vaso inclinado para controlar la espuma y remueve suavemente una vez como mucho.

Proporciones habituales

El Shandy y el Radler llevan aproximadamente partes iguales de cerveza y limonada. La Michelada sazona unos 330 ml de lager con el zumo de una lima, una pizca de sal y unos golpes de salsa picante y salsa Worcestershire. El Black Velvet superpone o mezcla stout y vino espumoso a partes aproximadamente iguales. Un Boilermaker es simplemente un vaso de cerveza servido con un chupito de whiskey aparte.