El mango dulce y una manzana crujiente forman un smoothie de un amarillo soleado. Las semillas de chía se hinchan un poco al reposar y le dan una textura más espesa y saciante.
3,8Valoración de la redacción
Sabor3,9
Equilibrio3,9
Facilidad3,5
Popularidad20
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Lava la media manzana, quítale el corazón y trocéala.
Pela el mango y separa la pulpa del hueso; pela el plátano y córtalo en rodajas.
Tritura la fruta, las semillas de chía y el agua unos 40 segundos.
Endulza con sirope de agave si hace falta y sirve, o déjalo reposar un momento para que espese.
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Mira cómo se prepara
Smoothie de manzana y mango con semillas de chía
Sabor
Dulce y tropical, afrutado y cremoso, con una textura algo espesa por la chía.
Sobre este smoothie
El mango aporta dulzor tropical y una textura fina, la manzana añade frescor y acidez, y el plátano hace la bebida cremosa. Las semillas de chía son las pequeñas semillas de una planta de la familia de la salvia; son conocidas por su fibra y sus ácidos grasos omega 3 de origen vegetal, y absorben líquido, lo que espesa el smoothie.
La receta antigua indicaba «12 mangos», una confusión por medio mango; esta versión usa unos 100 g de mango por vaso. Tómalo enseguida o déjalo espesar diez minutos, como prefieras.
Consejos del bartender
Para una textura más fina, deja las semillas de chía en remojo en el agua 10 minutos antes de triturar.
Los trozos de mango congelado son prácticos y dan un resultado helado.
Variaciones
Toque de maracuyá
Añade la pulpa de un maracuyá para más acidez y aroma.
Preguntas frecuentes
¿Hay que remojar las semillas de chía?
En un smoothie no es imprescindible, pero el remojo deja una textura más fina.
¿Puedo prepararlo la noche anterior?
Sí, de un día para otro espesa bastante; añade un poco de agua y remueve antes de tomarlo.