Media manzana hace que este smoothie de fresa sea algo más dulce y jugoso que la versión habitual. El yogur y la leche lo mantienen suave, rosa y delicado.
4,1Valoración de la redacción
Sabor4,1
Equilibrio3,9
Facilidad4,5
Popularidad70
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Lava las fresas, quítales el rabito y pártelas por la mitad.
Lava la media manzana, quítale el corazón y córtala en cuartos.
Pon las fresas, la manzana, el yogur y la leche en la batidora.
Tritura unos 45 segundos hasta que quede fino y cremoso.
Sirve en un vaso alto y tómalo enseguida.
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Mira cómo se prepara
Smoothie de fresa y yogur con manzana
Sabor
Suave, cremoso y afrutado, con el dulzor delicado de la fresa y un toque de manzana.
Sobre este smoothie
La manzana es aquí la ayudante discreta. Aporta dulzor natural y cuerpo, así que con menos fresas se llena igualmente el vaso, y hace que el smoothie dependa menos de que las fresas estén perfectamente maduras. El yogur natural pone la cremosidad y una ligera acidez; la leche, la consistencia para beber.
Las fresas son una buena fuente de vitamina C, y la bebida es lo bastante suave para los niños. Funciona como desayuno, como merienda al volver del colegio o como postre ligero. Con fresas congeladas se convierte casi en un batido de helado cremoso.
Consejos del bartender
Deja la piel de la manzana para más color y fibra, siempre que tu batidora pueda con ella.
Usa fresas congeladas para una versión más fría y espesa sin hielo.
Variaciones
Toque de vainilla
Añade una pizca de vainilla o unas gotas de extracto de vainilla para un vaso con aire de postre.
Preguntas frecuentes
¿Puedo prescindir de la manzana?
Sí. Sustitúyela por unas cuantas fresas más o medio plátano.