La rúcula no es la hoja habitual en un smoothie, pero en pequeñas cantidades su toque picante funciona sorprendentemente bien frente al mango dulce. El plátano lo hace todo espeso y suave.
3,3Valoración de la redacción
Sabor3,1
Equilibrio3,2
Facilidad4,1
Popularidad12
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Pela el mango y separa la pulpa del hueso; pela el plátano.
Pon todo en la batidora con el agua.
Tritura unos 45 segundos hasta que quede fino y cremoso, y vierte en un vaso.
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Mira cómo se prepara
Smoothie de espinacas y mango con rúcula
Sabor
Primero dulce y cremoso, luego un ligero final picante de rúcula.
Sobre este smoothie
La rúcula pertenece a la misma familia de plantas que la mostaza y el rábano, lo que explica su sabor picante. Usada con moderación, aporta profundidad a un smoothie de fruta, mientras que las espinacas baby ponen el volumen verde suave. El mango y el plátano aportan dulzor y un cuerpo cremoso, así que no hace falta endulzante. El mango es una buena fuente de vitamina C. La mezcla es un desayuno saciante o un tentempié después de entrenar.
Consejos del bartender
Si no estás seguro, empieza con menos rúcula; siempre puedes añadir unas hojas más.
Un plátano congelado hace el smoothie más espeso y frío sin hielo.
Variaciones
Versión más suave
Prescinde de la rúcula y usa 25 g de espinacas baby en su lugar.
Preguntas frecuentes
¿La rúcula amarga el smoothie?
En esta pequeña cantidad aporta una nota picante más que amargor. En cantidades mayores puede resultar intensa.