Zumo de naranja soleado, burbujas finas y el punto tostado de un buen champán. Se prepara en treinta segundos, y en una mañana de domingo tranquila pocas cosas lo superan.
3,9Valoración de la redacción
Sabor3,9
Equilibrio3,9
Facilidad5
Popularidad90
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Decoración: Piel de naranja (opcional) · Hielo: Sin hielo
Preparación
Enfría bien con antelación la copa flauta, el champán y el zumo de naranja.
Vierte el zumo de naranja en la flauta.
Completa despacio con champán, inclinando la copa para que no rebose la espuma.
No remuevas; si quieres, decora con una fina piel de naranja.
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Mimosa
Sabor
Fresca, jugosa y ligeramente dulce, con una acidez suave y un burbujeo vivo. Baja en alcohol y muy fácil de beber.
Historia y origen
El zumo de naranja con vino espumoso es una combinación tan evidente que es difícil atribuir su invención a alguien. La historia más contada sitúa la Mimosa en el Ritz de París a mediados de los años veinte, donde el bartender Frank Meier la habría servido; el nombre alude a la flor amarilla de la mimosa. Un pariente cercano, el Buck's Fizz, suele situarse en el Buck's Club de Londres en 1921 y lleva más vino espumoso y menos zumo.
Desde entonces, la Mimosa se ha convertido en el trago de brunch por excelencia, sobre todo en Estados Unidos, donde comparte las cartas del fin de semana con el Bloody Mary. La International Bartenders Association la incluye entre sus Contemporary Classics con partes iguales de champán y zumo de naranja fresco.
Consejos del bartender
El zumo recién exprimido es lo que más se nota; cuela la pulpa para que las burbujas duren.
Vierte primero el zumo y después el champán, despacio, para controlar la espuma y que el trago se mezcle solo.
Un cava, un crémant o un sekt secos son un buen sustituto, más económico, del champán.