El plátano y la fresa son de lo más conocido en el mundo de los smoothies, y una cucharada de espirulina les da un giro sorprendente. El color pasa a un tono verdoso intenso, mientras que el sabor sigue siendo dulce y afrutado.
3,2Valoración de la redacción
Sabor3,2
Equilibrio3,1
Facilidad3,7
Popularidad10
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Lava las fresas, quítales el rabito y pártelas por la mitad.
Pon la fruta, la espirulina y la bebida de avena en la batidora.
Tritura unos 45 segundos hasta que quede cremoso y sirve enseguida.
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Mira cómo se prepara
Smoothie de plátano y fresa con espirulina
Sabor
Cremoso y afrutado, con plátano y fresa dulces y una ligera nota terrosa de la espirulina.
Sobre este smoothie
La espirulina es una microalga verdeazulada que se vende seca y en polvo. En proporción a su peso es rica en proteína, aunque las pequeñas cantidades que se usan en un smoothie aportan poco. Su sabor es terroso y algo marino, por eso funciona mejor con frutas dulces y de sabor intenso.
El plátano y las fresas son ideales para ello: son dulces, aromáticos y disimulan bien el sabor del alga, mientras que la bebida de avena lo vuelve todo cremoso. Si es tu primera vez con espirulina, empieza con poca cantidad. El smoothie va bien para el desayuno o como tentempié después del deporte.
Consejos del bartender
Empieza con media cucharadita de espirulina; el sabor se nota enseguida.
Compra la espirulina a un proveedor que analice los contaminantes.
Variaciones
Mango y espirulina
Sustituye las fresas por mango para una versión tropical de un verde intenso.
Preguntas frecuentes
¿A qué sabe la espirulina?
Es terrosa y recuerda un poco a las algas. En este smoothie, el plátano y la fresa la disimulan casi por completo.
¿Este smoothie es vegano?
Sí, todos los ingredientes son de origen vegetal.
¿Puedo prescindir de la espirulina?
Sí. Sin ella obtienes un clásico smoothie rosa de plátano y fresa.