Smoothie de aguacate y espinacas con rúcula y frambuesas
Las frambuesas aportan un sabor vivo y ácido a este cremoso smoothie de aguacate, y un poco de rúcula añade un suave picor. El color acaba en un verde oliva terroso; el sabor es fresco y afrutado.
3,1Valoración de la redacción
Sabor3
Equilibrio3
Facilidad3,7
Popularidad12
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Parte el aguacate por la mitad, quita el hueso y saca la pulpa.
Lava bien las espinacas y la rúcula.
Selecciona las frambuesas y enjuágalas con cuidado.
Tritura todo con el agua fría unos 45 segundos hasta que quede fino.
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Smoothie de aguacate y espinacas con rúcula y frambuesas
Sabor
Cremoso y apenas dulce, con frambuesa ácida, un toque picante de rúcula y un cuerpo aterciopelado.
Sobre este smoothie
La base aquí es el aguacate: hace el smoothie espeso y fino y es conocido por sus grasas monoinsaturadas. Las espinacas baby y la rúcula aportan el verde, las espinacas suaves y la rúcula ligeramente picante. Las frambuesas son el contrapunto afrutado con su aroma ácido y, gracias a sus diminutas semillas, una buena fuente de fibra.
El smoothie es poco dulce y bastante saciante. Va bien para un desayuno tardío o un tentempié cuando quieres algo verde sin un subidón de azúcar.
Consejos del bartender
Las frambuesas congeladas funcionan muy bien y hacen el smoothie más frío.
Añade medio plátano o una cucharadita de miel si te resulta demasiado ácido.
Variaciones
Sin rúcula
Usa solo espinacas para un smoothie verde más suave y redondo.
Preguntas frecuentes
¿Por qué el color es parduzco?
Las frambuesas rojas y las espinacas verdes se mezclan en un tono oliva. El sabor no se ve afectado.
¿Es vegano este smoothie?
Sí, solo lleva ingredientes vegetales y agua.
¿Puedo colar las semillas?
Sí, pásalo por un colador fino, aunque pierdes algo de fibra y textura.