Una cucharada de mermelada de naranja amarga hace algo muy inteligente en un gin sour: aporta a la vez dulzor, cuerpo y un agradable amargor de la piel. El Breakfast Martini sabe a tostada con mermelada convertida en un cóctel nítido y luminoso. A pesar del nombre, es igual de bueno por la noche.
4,4Valoración de la redacción
Sabor4,4
Equilibrio4,4
Facilidad4,3
Popularidad50
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Decoración: Twist de piel de naranja, opcionalmente un triángulo pequeño de tostada · Hielo: Sin hielo
Preparación
Enfría una copa de cóctel.
Mezcla la mermelada con la ginebra en la coctelera hasta que la mermelada se suelte.
Añade el Cointreau, el zumo de limón y hielo.
Agita con fuerza durante 12 a 15 segundos.
Cuela con doble colado en la copa fría y decora con un twist de piel de naranja.
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Breakfast Martini
Sabor
Vivo y agridulce, con enebro, limón fresco y los trozos de naranja amarga de la mermelada. De cuerpo medio, refrescante y de graduación moderada.
Historia y origen
El Breakfast Martini fue creado en los años noventa por el bartender de origen italiano Salvatore Calabrese, entonces en el Library Bar del hotel Lanesborough de Londres. Según cuenta él mismo, la idea surgió en un desayuno de tostadas con mermelada, cuando se preguntó cómo funcionaría esa confitura agridulce en un trago.
Por estructura no es en absoluto un Martini, sino un pariente cercano del White Lady, un gin sour con licor de naranja en el que la mermelada sustituye parte del azúcar. Enseguida se convirtió en un fijo de las cartas de cócteles londinenses y es uno de los clásicos modernos británicos más conocidos.
Consejos del bartender
Usa una auténtica mermelada de naranja amarga de Sevilla con corte grueso; la confitura dulce de naranja da un trago plano y azucarado.
Soltar primero la mermelada en la ginebra evita que se apelmace sobre el hielo.
Cuela siempre con doble colado para retener los trocitos de piel.