Decoración: Una rodaja de manzana · Hielo: Sin hielo
Preparación
Lava bien los canónigos y la espinaca baby.
Pela el kiwi y córtalo en cuartos.
Lava la manzana, quítale el corazón y trocéala.
Tritura primero las hojas con el agua, luego añade la fruta y tritura hasta que quede fino.
Sirve en un tarro y tómalo al momento.
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Mira cómo se prepara
Smoothie de manzana y kiwi con canónigos
Sabor
Fresco y ácido, con un sabor verde limpio, un toque a fruto seco de los canónigos y un cuerpo jugoso.
Sobre este smoothie
Los canónigos y la espinaca baby son las dos hojas más suaves que puedes poner en un smoothie. Los canónigos saben tiernos y a fruto seco, la espinaca es casi neutra, y juntas dan a la bebida su color además de folato y vitamina K. La manzana aporta dulzor y jugo; el kiwi, una acidez fresca y mucha vitamina C.
El smoothie es ligero y refrescante más que cremoso, una buena opción para una mañana en la que apetece algo fresco. También es un primer smoothie verde sensato, porque ninguna de las dos hojas tiene el sabor más fuerte del kale o de la rúcula.
Consejos del bartender
Lava los canónigos en un bol con agua para que la arena se vaya al fondo.
Medio plátano lo hace más cremoso y dulce si el kiwi está muy ácido.
Variaciones
Con kale
Sustituye los canónigos por una hoja de kale para un smoothie verde más intenso y terroso.
Preguntas frecuentes
¿Es un buen primer smoothie verde?
Sí. Las dos hojas son muy suaves y la fruta domina el sabor.
¿Puedo prepararlo la noche anterior?
Aguanta hasta un día en un tarro cerrado en la nevera, aunque el color pierde algo de viveza.