Frente a la versión sencilla de aguacate y frambuesa, media manzana aporta el dulzor suficiente para no necesitar miel. La textura sigue siendo sedosa y rica.
3,5Valoración de la redacción
Sabor3,4
Equilibrio3,4
Facilidad4,3
Popularidad15
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Decoración: Unas cuantas frambuesas · Hielo: Sin hielo
Preparación
Parte el aguacate por la mitad, quita el hueso y saca la mitad de la pulpa con una cuchara.
Enjuaga las frambuesas.
Lava la media manzana, quítale el corazón y córtala en cuartos.
Tritura todo con el agua unos 45 segundos hasta que quede sedoso.
Sirve en una copa y tómalo al momento.
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Mira cómo se prepara
Smoothie de aguacate y frambuesa con manzana
Sabor
Sedoso y cremoso, con frambuesa ácida, un dulzor fresco de manzana y un sutil fondo mantecoso.
Sobre este smoothie
Aquí el aguacate aporta la cremosidad y sobre todo grasas insaturadas, que hacen la bebida más saciante, mientras que las frambuesas traen un sabor a fruta vivo y ácido y mucha fibra. La manzana roja es la diferencia con la versión más sencilla: añade dulzor natural y jugo, así que el smoothie sabe más redondo y afrutado.
La receta original pedía un aguacate entero por vaso; con medio basta para una textura sedosa sin pesadez. Elige un aguacate que ceda un poco al presionarlo con suavidad. Bébelo recién hecho, porque el aguacate cambia de color en pocas horas. Va bien como desayuno o como merienda.
Consejos del bartender
Las frambuesas congeladas dan un smoothie más frío y espeso y suelen ser más baratas.
Unas gotas de zumo de limón ayudan a que el smoothie conserve el color algo más de tiempo.
Variaciones
Con espinaca
Añade un puñadito (15 g) de espinaca baby; las frambuesas siguen dominando el color.
Preguntas frecuentes
¿El smoothie sabe a aguacate?
Solo ligeramente; sobre todo aporta cremosidad.
¿Puedo prepararlo con antelación?
Está mejor recién hecho, porque el aguacate se vuelve pardo al cabo de unas horas.