Un vaso dorado de zumo de naranja con una profundidad oculta de melaza y caramelo del ron oscuro. El vodka lo mantiene limpio, el zumo fresco lo mantiene vivo y no hay nada que agitar. Es un trago relajado para el brunch o la piscina que sabe mejor que su fama.
3,2Valoración de la redacción
Sabor3,3
Equilibrio3,2
Facilidad4,6
Popularidad15
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Decoración: Rodaja de naranja · Hielo: Cubitos de hielo
Preparación
Llena un vaso highball de cubitos de hielo.
Vierte el vodka y el ron oscuro.
Completa con zumo de naranja fresco y remueve.
Prueba y añade un poco de jarabe solo si el zumo es muy ácido.
Decora con una rodaja de naranja.
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Brass Monkey
Sabor
Afrutado y suavemente dulce, con naranja fresca, un toque de vainilla y melaza del ron y un final limpio. Graduación ligera a media.
Historia y origen
El Brass Monkey se dio a conocer en Estados Unidos en los años setenta y ochenta, cuando se vendía en las licorerías una versión embotellada y ya mezclada con vodka, ron y sabores de naranja. El nombre ganó fama en la cultura pop con la canción “Brass Monkey” de los Beastie Boys, de su álbum de 1986 Licensed to Ill.
La canción y el nombre inspiraron además una costumbre muy distinta: beberse una botella grande de malt liquor y rellenarla con zumo de naranja, algo que a veces también se llama brass monkey. El cóctel que presentamos es la versión más antigua, de bar: vodka y ron oscuro alargados con zumo de naranja.
Consejos del bartender
El zumo de naranja recién exprimido es lo que más se nota; el de brik sabe plano.
Un ron oscuro jamaicano o demerara da más carácter que un ron especiado.
Para un trago más seco, añade un golpe de Angostura.